Suscríbete y recibe en tu email nuestros mejores artículos.


Cultura mp

Publicado el 15 septiembre, 2011 | por M.Plaza

0

¿Conoce a John P. O’Neill?

El agente John Patrick O'Neill

Ya ha pasado una década desde los atentados del 11-S. Desde ese momento, Bin Laden pasó de ser una persona prácticamente desconocida a ser el terrorista más buscado de todos los tiempos. Pero mucho antes de la caída de las Torres Gemelas hubo una persona que las señaló con el dedo y dijo “con ese pájaro tenemos un problema”. El encargado de pronunciar estas palabras fue John Patrick O’Neil, John P. para los amigos, un agente del FBI hasta el año 2000. Durante los treinta años que trabajó en el Cuerpo de Seguridad no paró de repetir la gran amenaza que eran los “islamistas radicales de Afganistán”. Estas palabras las pronunciaba en julio de 1998 y un mes más tarde, varias bombas estallaron en las embajadas estadounidenses en Nairobi (Kenia) y Dar es Salaam (Tanzania), matando a un total de 244 personas. Estos atentados son el precedente de la amenaza terrorista.

 

Dos años más tarde de estos crímenes, hubo cambio regeneracional en las oficinas del FBI y O’Neil fue expulsado por su “actitud desafiante”.

 

Apartado del FBI, O’Neil consiguió un empleo, como jefe de seguridad del World Trade Center, es decir, en el punto de mira de los islamistas radicales. Tal era su obsesión con Bin Laden que, semanas antes de los atentados, el ex agente del FBI  llegó a declarar a su círculo más cercano que los islamistas “no van a darse por satisfechos hasta que no echen abajo esas dos malditas torres” y fue ese mismo lunes, 10 de septiembre, al salir del restaurante cuando se volvió hacia sus colegas y les dijo: “Por lo menos siempre voy a poder decir que mientras estuve en la oficina del FBI, en Nueva York nunca se produjo un atentado”. A la mañana siguiente, 11 de septiembre de 2001, O’Neil regresó a las torres para encargarse de la seguridad privada de las oficinas, perdiendo su vida cuando al dirigirse hacia la segunda torre para ver lo que estaba sucediendo. En su funeral recibió todos los honores del FBI de los que se le había privado en vida.

 

O’Neil fue de los primeros en perseguir a Bin Laden y todos sus secuaces. Durante sus investigaciones viajaba a Afganistán para conocer de cerca a sus “enemigos”, pero de poco le sirvió. Porque, al final, se cumplió su premisa y, desgraciadamente, esas torres desaparecieron de la faz de la tierra.

 

 

Con la caída del World Trade Center se fue el hombre que puso cara y nombre al organizador de esos sucesos. Quizás si alguien del FBI le hubiese tomado más en cuenta, Bin Laden habría sido capturado mucho antes. Suele pasar a veces que alguien en nuestras vidas nos dice que cierta persona es un peligro, pero hasta que no comete un acto inhumano o inmoral no le hacemos caso alguno. Una torpeza de nuestra forma de ser.

Se recomienda el enlace: The man who Knew

 

Escrito por María López Plaza



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Volver arriba ↑